La iniciativa es liderada por investigadores de la Universidad del Bio-Bío (UBB), junto al municipio y la empresa Masisa, la que permitirá a un grupo de vecinos a reutilizar sus residuos domiciliarios para alcanzar una agricultura sustentable y amigable con el medio ambiente.
Reducción significativa de las emisiones de CO2, agricultura sustentable y la vinculación entre la comunidad, academia y la empresa Masisa, son parte de los beneficios asociados a un inédito proyecto de producción de compostaje con residuos domiciliarios, que tiene como protagonistas a pequeños agricultores de la comuna de Cabrero en la región del Biobío.
Doscienta familias de la villa España podrán utilizar este reciclaje de materia orgánica como nuetrientes para sus plantaciones de lechugas, en desmedro del uso de pesticidas.
"Cabrero es la punta del iceberg de todas las otras municipalidades, que el día de mañana, nos gustaría que hicieran recuperación de residuos domiciliarios", dice Ramón Ahumada, investigador del Deparmento de Química de la Universidad del Bio - Bío.
Las oportunidades que plantea la futura saturación de algunos rellenos sanitarios de la región motivaron al investigador de la UBB a introducirse en proyectos que transformaran residuos en biomasa, a través de los Fondos Innovación a la Competitividad del Biobío.
Fue así como su iniciativa logró vincular al municipio de Cabrero con el Programa de Desarrollo Local Prodesal Prodesal de Indap y la empresa Masisa.
"El proyecto Biocompost fortificado para el control biológico en la agricultura consiste en generar compost por medio de la transformación natural de descomposición y reciclaje de materia orgánica para uso agrícola, utilizando los residuos orgánicos generados en las viviendas y mezclarlos con material leñoso como aserrín, viruta, hojas secas, que es aportado por la empresa", explica el gerente de Salud, Medio Ambiente, Seguridad y Relacionamiento Comunitario de Masisa, Reinaldo Gallegos.
Lo anterior es posible gracias a un proceso biológico de oxidación en que los residuos orgánicos se convierten en abono por la acción de microorganismos. Para lograrlo, se implementará un sistema de compostaje, de media hectárea aproximada, que sirve de repositorio de la materia orgánica y aserrín.
El alcalde de Cabrero, Mario Gierke, cuenta que el municipio se vincula con este proyecto en el marco de su programa de medio ambiente, y en concreto aporta con la recolección de material orgánico, el terreno de acopio, maquinaria para mover el biocompost, entre otras.
"El plan piloto comenzará en el territorio de la villa España de Cabrero, con 200 familias liderada por, la presidenta de la junta de vecinos y presidenta de la Unión Comunal de Junta de Vecinos Urbanas y Rurales, Margarita Herrera que está motivando a las demás organizaciones a seguir atentamente este proyecto", destaca el alcalde.
La autoridad edilicia agrega que los cabrerinos están comprometidos con estas iniciativas de cuidado del medio ambiente y "comprenden el bien que produce, no solo para su entorno directo, sino para la comuna y el cuidado del planeta. Es una creciente conciencia ecológica, que en nuestra comuna sigue fortaleciendo la gestión municipal".
Control biológico a partir de tricodermas
Producir un sistema de canchas compostaje en una técnica utilizada en todo el mundo y con excelentes resultados en la producción de fertilizantes pero faltaba un proceso diferenciador, que agregará valor al subproducto, y por esto el investigador de Laboratorio de Química Aplicada y Sustentable de la UBB - LabQAS, entendió que la producción de compost, a partir de desechos domiciliarios y residuos forestales, debía incorporar un componente tecnológico que asegura el control biológico de las verduras.
Este caso eligió trabajar con tricodermas, hongos simbióticos de las plantas que actúan como protectores de enfermedades de la agricultura orgánica, lo que asegura un control biológico de los productos de los agricultores locales.
En el caso de compostaje de Cabrero, el investigador de la UBB explica que "una vez que el compost está maduro y listo se fortificará con las tricodermas lo que generará un compostaje con material biológico vivo, con materia orgánica, nitrógeno, y todos micronutrientes y fortificado con microorganismos para proteger las enfermedades de la agricultura".
Además, el investigador agregó que "esta iniciativa son posibles gracias al financiamento del Gobierno Regional del Bio - Bío por el medio de sus fondos de innovación a la Competitividad que entienden las problemática de saturación de Vertederos y rellenos sanitarios, gestión a la basura a nivel comunal y la importancia de fertilización compatible con la agricultura orgánica libre de pesticidas, incorporando la Economía Circular como eje del reciclaje comunal.
Desde la empresa Masisa sostiene que agricultores de la zona serán los principales beneficiados con esta iniciativa que mejora la calidad de vida. "Esta acciones genera una cadena de valor, para veneficio de los vecinos a quienes les dan sentido permanencia y entregan ventajas significativa en el ámbito ambiental, económico, sanitario y social como reducción de costos de disposición y reducción de la dependencia de fertilizantes químicos", destacó Reinaldo Galllegos.



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