Por: Juan José Ugarte, Presidente de Corma.
Estamos iniciando marzo y con ello, retomando el trabajo parlamentario, con el anuncio de la discusión inmediata de un Ley de incendios, que necesitamos que sea verdadera efectiva para ser frente a esta amenaza. El proyecto presentado por el ejecutivo resulta insuficiente para ser frente a esta importante demanda social, castigando al afectado y dejando impune a quién lo origina.
AsÃ, la ley tal cual como fue presentada al congreso hubiese estado promulgada, la tragedia en la región de ValparaÃso, que costó la vida de 133 compatriota y que aún debe establecer responsabilidad tras el origen y manejo de las emergencia, no se habrÃa evitado. Para ello es clave que la regulación contenga cuatro dimensiones fundamentales: prevención, conbate, Investigación y Recuperación. Estos elementos son criterios comunes, que contienen las legislaciones de paÃses como los de la Unión Europea.
Los hechos son una evidencia contundente. Si bien es complejo hacer un balance, la realidad que hacia el sur habido un 30% menos de incendios y un 70% menos de superficie afectada, en comparación con los últimos cinco años. Entonces, si las condiciones climáticas siguen siendo extremas y los altos niveles de intencionalidad el principal factor de inicio de incendios, es justo preguntarse ¿qué es lo que has hecho la diferencia en esas regiones?
Como sector forestal, en estos años hemos aprendidos la importancia fundamental de la prevención, la coordinación público-privada, el valor de una comunidad organizada, el uso de nueva tecnologÃas para detección temprana y el combate, y la recuperación, poniendo de pie las comunidades afectadas y reponiendo su capacidad productiva.
No puede quedar ausentes de esta iniciativa estos cuatro pilares. La prevención en su dimensión comunitaria, con liderazgo local, inhibiendo a los causantes de los incendios a través del despliegue climático preventivo. En materia de combate, fortalecer el combate nocturno, tanto terrestre como aéreo, brigadistas como un recurso profesional y no un oficio de temporada y sin duda, tan importante como eso, incorporar a Bomberos al combate de incendios forestales mediante protocolos de actuación conjunta. La investigación, como un recurso fundamental hasta hoy ausente, entregado a las autoridades, especialmente a las policÃas y ficalÃas, las herramientas necesarias para perseguir la intencionalidad y la negligencia, terminando con la impunidad que perpetúa en este tipo de delito; y finalmente, la recuperación, destinando recursos para la reconstrucción de los territorios afectados, con el fÃn de restaurar el tejido social, la capacidad productiva y la naturaleza, reponiendo el bosque quemado, sin la mirada confiscatoria que tiene el actuar proyecto.
Tal como ha señalado el Presidente Boric, debemos asumir el desafÃo forestal como tarea de Estado, y en ese sentido es imperativo contar con una nueva ley de incendios que recoja los dolorosos aprendizajes vividos y contribuya a sentar las bases de un desarrollo armónico de nuestros bosques en su relación con las personas, sus viviendas y la naturaleza. Para ello hay que actuar de manera unida, ya que perseguimos los mismos objetivos, tanto en el sector público como el privado, y asà abrazar la esperanza de un mejor futuro
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