Por Andrés Meneses, Gerente de Políticas Públicas Corma.
La amenaza creciente de los incendios forestales en Chile no solo expone la vulnerabilidad de nuestro entorno natural y económico, si no también la insuficiencia de nuestro marco legal para enfrentarlo de manera efectiva. Con un 60% de incendios intencionales en algunas regiones de la macrozona forestal y más de 700 mil hectáreas de plantaciones consumidas en las últimas décadas, se hace urgente perfeccionar el Proyecto de Ley que se tramita en el Senado para fortalecer tanto la prevención como el combate de estos desastres.El fuego no discrimina entre bosques naturales y plantaciones productivas, pues bajo las condiciones climáticas extremas, se propagan con velocidad devastadora. Aunque los planes de manejo forestal y los anillos de protección son necesarios, resultan insuficiente cuando la verdadera amenaza proviene de la acción humana delibirada o negligente. Es aquí donde la Ley robusta y completa debe proteger a nuestra comunidad y ecosistema.
Creemos que una ley de incendios forestales y rurales correctamente estructurada debe fundarse en cuatro pilares; La prevencción; el combate; la persecución y la recuperación.
Con un 60% de los incendios intencionales en la macrozona forestal y más de 700 mil hectáreas de plantaciones consumidas en las últimas décadas, se hace urgente perfeccionar el Proyecto de Ley que se tramita en el Senado para fortalecer tanto la prevención como el combate de estos desastres.
El fuego no discrimina entre bosques naturales y plantaciones productivas, pues bajo condiciones climáticas extremas, se propagan con velocidad devastadora.
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