Las estadísticas no son nada alentadoras. La incidencia es de 38,2 por cada 100.000 habitantes, siendo la sobrevida de un 80,8%, por lo que se debe trabajar para aumentarla a través de diferentes estrategias de promoción, prevención y detección temprana.
No hay datos actuales de la realidad local, pero en el año 2022 hubo un aumento significativo de los diagnósticos de cáncer de mama en la Región de Los Lagos, siendo las comunas más afectadas por aumento de fallecimientos, en este periodo, Osorno, PuertoMontt, Puerto Varas, Castro y Ancud.
A pesar de que este año se estima que se realizarán alrededor de 5.640 nuevos diagnósticos de cáncer de mama en Chile, hablar de prevención no es solo referirse a la mamografía. Es, sobre todo, promover una cultura del autocuidado, derribar mitos y garantizar un acceso equitativo a la detección precoz, iniciando el autoexamen de manera rutinaria. En nuestro país aún existe una brecha importante entre mujeres de diferentes niveles socioeconómico, evidenciándose una sobre vida mayor en las mujeres que perteneces a Isapre en comparación con las que pertenecen al sistema público, el cual por programa debe iniciar este examen imagenológico a los 40 años. Mientras algunas pueden acceder con facilidad a controles preventivos y tratamientos de última generación, otras dependen exclusivamente de la atención pública, donde las listas de esperas o la falta de información retrasan diagnósticos que podrían salvar vidas.
El examen de mama anual y el autoexamen simple siguen siendo herramientas simples, pero poderosas. sin embargo, requieren educación y acompañamiento. Muchas mujeres aún sienten miedo o verguenza al realizarse la mamografía, y en zonas rurales la disponibilidad de equipos sigue siendo limitada. Esto nos recuerda que la prevención no es solo responsabilidad individual: es una tarea colectiva y estatal, donde la salud pública debe garantizar oportunidades reales de detención temprana para todas.
También es urgente que, como sociedad, avanzamos en la conciencia comunitaria. Los medios de comunicación, las escuelas y los lugares de trabajo deben transformarse en espacios donde hablar de salud mamaria sea tan natural como hablar de nutrición o ejercicios. El cáncer de mama no distingue edad ni condición social, pero si se puede vencer si se detecta a tiempo.
Hoy más que nunca necesitamos pasar del discurso a la acción. No basta con usar lazos de rosas en octubre, la verdadera prevención ocurre los doce meses del año, porque cada examen realizado a tiempo en una oportunidad de vida ganada.

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